El nuevo etiquetado del vino en la UE: cómo leer el QR

nuevo etiquetado

Si en los últimos meses has comprado vino y te has encontrado con un código QR en la etiqueta, no es casualidad. Desde finales de 2023, la normativa europea obliga a incluir información nutricional e ingredientes, que puede aparecer en formato digital. El objetivo: más transparencia para el consumidor.

Pero ¿qué significa realmente esa información y cómo se interpreta?

Qué aparece en la etiqueta física

En la botella siguen figurando los datos esenciales: graduación alcohólica, volumen, origen, embotellador y, si procede, alérgenos como los sulfitos. Esto no cambia.

Qué encontrarás al escanear el QR

El QR lleva a una etiqueta digital donde suele aparecer:

  • Valor energético (calorías).

  • Lista de ingredientes: uva, sulfitos y otros aditivos autorizados si los hay.

  • Información nutricional básica.

Es importante saber que no todos los vinos tienen los mismos ingredientes, y que el uso de aditivos está regulado. El QR no implica más “química”, sino más información visible.

Cómo usar esta información para elegir mejor

Más allá de los números, el QR puede ayudarte a:

  • Comparar estilos: vinos más frescos frente a vinos más estructurados.

  • Detectar elaboraciones más sencillas o más técnicas.

  • Tomar decisiones informadas si buscas vinos con perfiles concretos.

Eso sí, el etiquetado no sustituye al criterio: origen, variedad, viticultura y forma de elaborar siguen siendo claves para entender un vino.

Transparencia y selección

En Vinoval trabajamos con bodegas que explican lo que hacen y por qué lo hacen. El nuevo etiquetado no cambia nuestra forma de seleccionar vinos, pero sí refuerza algo esencial: saber qué hay en la botella y contarlo con claridad.

Porque elegir vino también es una cuestión de información.